En la vida, en ciertos momentos encontramos una película que nos hace reflexionar y puede incluso cambiarnos para siempre, y puede que no seamos conscientes de ello, pero si..
No se a vosotros, pero a mi me paso eso.
No recuerdo exactamente, pero debía ser cuando estudiaba 5º o 6º de Educación Primaria, hablo de 2005 o 2006.
Estaba en el colegio y nos reunieron a varias clases en el aula de audiovisuales para darnos una charla sobre El Holocausto y nos pusieron La Vida es Bella. Por desgracia no pudimos terminar de verla y no fue hasta hace 3 años que la vi completa. Estaba en clase de Historia para el Mundo Contemporáneo y nuestro profesor, Luis Pizarro, un gran hombre, nos la puso porque estábamos dando El Nazismo, Fascismo y 2º Guerra Mundial.
La Vida Es Bella es una de esas películas que engancha, y lo mejor es que te enamoras de los personajes y con ello ya lo tiene ganado todo porque pasas de ser un espectador a sentir que estas dentro de ella.
Considero que es la mejor producción que se haya hecho jamas, porque es completa: Histórica, Drama, Humor, y muy romántica y eso también le hace ganar mucho.
A mi ya de por si el marco histórico en el que se basa siempre me ha llamado mucho la atención, como un enano pudo hacer tanto daño a la humanidad.
El director, guionista y protagonista es Roberto Benigni, que interpreta a Guido Orefice, y su mujer Nicoletta Braschi encarna a la mujer de protagonista, Dora.
Cuando supe de este dato me quede asombrada, porque te das cuenta de que la historia de amor de Guido y Dora en la vida real existe, que no se queda tras las cámaras esa pasión.
Para mi La Vida es Bella me ha mostrado lo que significa el verdadero amor.
Me ha enseñado que por muy duras que sean las circunstancias hay que luchar por lo que amas y ser fuertes, y ya no solo me refiero al amor de una pareja, si no en todos los sentidos, de lo que es capaz de hacer un hombre por su mujer y por su hijo, como engaña Guido a su hijo Giosuè para que no se de cuenta del horror en el campo de concentración, para que simplemente no sufra.
Sin duda alguna mi escena favorita es cuando Guido lleva a su hijo en una carretilla escondido y pasan por una puerta donde los nazis tenían el micrófono de los altavoces. Allí dentro no había nadie, Dora estaba con las mujeres, vaciando los bolsillos de la ropa de hombres que ya habían matado, para coger las cosas de valor para los nazis.
Guido comete la locura de pasar con el niño y de pronto suena la banda sonora y Guido dice: "¡Buenos Días Princesaa!, he soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto. Solo pienso en ti princesa, pienso siempre en ti".
Si, tremenda locura de amor, no puedo parar de llorar con esta escena, ya de por sí me paso toda la película llorando, pero en esta escena, salen de mis ojos lagrimas a chorros y es que no lo puedo evitar.
La vida es Bella, de 1997, fue galardonada a mas de 50 premios internacionales, entre ellos 3 premios Óscar, el Gran Premio del Festival de Cannes, el César a la mejor película extranjera y el Goya a la mejor película europea, a la mejor Banda Sonora y al Mejor actor y es que sin duda no es para menos.
Para mi esta película significa mucho y por eso decidí darle un homenaje en mi piel, un tatuaje que no necesita palabras para describirlo porque verlo ya lo dice todo, y me siento muy orgullosa de poder llevarlo en mi.
Sinceramente, espero que os animéis a verla porque es de verdad hermosa.
Y me despido con lo que creo el grandioso Roberto Begnini quiso transimitir:
La vida es muy dura y muy cruda, pero aun así, merece la pena seguir luchando y sobrevivir, porque sin duda alguna, La Vida Es Bella.

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