viernes, 19 de febrero de 2016

Amantes Tatuados

Y es una de esas noches en las que realmente todo lo que hay en su triste ático.
 Suena el timbre de la puerta. Ella iba vestida simplemente con su lencería y una bata, descalza, con la melena roja suelta, despeinada. No sabia quien podía ser a estas horas. Mira a través de la mirilla, pero no logra reconocer a quien esta tras la puerta. Entreabre la puerta. Si, era él, sin mas, no podía ser otro. Llevaba una camisa hawaiana, remetida dentro de unos vaqueros ajustados, el cabello repeinado con gomina, si, estaba muy sexy. Se miran, le deja pasar. De repente de quedan quietos, observándose como si fueran a cazar. De pronto, de la nada, ella corre a sus brazos. Llevaban mucho tiempo sin verse debido a una discusión. Parecían dos leones salvajes devorándose mutuamente, se arrancaban la ropa, ella le arañaba la espalda, los mas dulces pasaron a ser mordiscos, no podían parar. Él la cogió en brazos y la llevo a la cama, no había tiempo que perder, ya llevaba demasiado tiempo esperando este momento.Ya se hallaban desnudos, fogosos, salvajes. Él se puso encima de ella, pero de pronto ella paro. Se quedo por un momento mirándole, acariciándole, como tratando de memorizar su rostro, su cuerpo y sus tatuajes, él hacia exactamente lo mismo. Era evidente que había algo muy fuerte entre ellos dos, pero era una relación extraña, de amor-odio. el marido de ella le fue infiel con la mujer de él, ella los pillo en la cama y fue a dejarle las cosas claras, pero entonces apareció él. Ella no quería saber nada de él, su mujer había roto su matrimonio, ella le odiaba con todas sus fuerzas, pero era inefable que sentía gran atracción sexual por él. Entonces empezaron los encontronazos en los que no podía controlarse, se desataba una gran locura. Pero ella no se había olvidado de lo que pasó y por ello discutían.
Después de una gran noche en la cama, ella se dirigió a la mueble bar, preparo dos copas con whisky. Volvió a la cama, y brindaron por el impresionante trabajo.
Ella se despertó, se sentía muy bien, de pronto vio que él no estaba, se levantó pero vio una nota en su cómoda y decía: "He ido al trabajo. No me llames, volveré esta noche a la misma hora".

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